Hacer el Camino es duro para el cuerpo. Después de tantos kilómetros, es normal que tengas molestias en las piernas, los pies o la espalda. Por eso tenemos nuestro servicio de fisioterapia para peregrinos: para que puedas recuperarte bien cuando llegues a Santiago.
También te ayudamos si quieres seguir hacia Finisterre o Muxía después de llegar aquí. Y si vienes a Santiago para prepararte antes de hacer algún tramo del Camino, también trabajamos contigo. Usamos técnicas que funcionan bien para los problemas típicos de los peregrinos: masajes, ejercicios específicos y tratamientos que te ayudan a recuperarte más rápido.